Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Sostenibilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sostenibilidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de junio de 2012

Bioconstruir o como deberían ser nuestras casas.

Construir una vivienda saludable, sustentable, eficiente y sostenible a partir de materiales naturales y autóctonos que se ensamblan de maner artesanal sin necesidad de maquinaria pesada, energéticamente eficiente y respetuosa con el medio ambiente ya no es un imposible.

Casa Ecologica
La misma además de cobijo brinda todo lo necesario para un vida armoniosa sin perder en cuenta el respeto por el Medio Ambiente. Su precio no es superior al de una construcción convencional y dependiendo de los materiales elegidos puede resultar hasta más barata, además de los ahorros posteriores, en gasto energético, agua y otros.

La mayoría de las viviendas de hoy en día derrochan recursos y energía, alteran el entorno natural y albergan numerosas sustancias tóxicas para nuestra salud desde la pintura hasta los mismos materiales con la se construye, como por ejemplo el cemento, que puede contener peligrosos metales pesados. También las pinturas y barnices derivados del petróleo emanan venenos volátiles como las cetonas, el xileno, el tolueno, etc..

Por su parte, los materiales de PVC incorporan en su producción elementos biocidas. Esto hace que las atmósferas interiores tengan cientos de sustancias químicas, partículas y materiales biológicos con potenciales efectos perniciosos sobre la salud y ser fuente de asma, alergias o cáncer. Lo que hace que la construcción basada en el cemento y el asfalto supone una amenaza para la vida y el bienestar.

Por el contrario, la bioconstrucción crea hábitats respetuosos con la salud de sus ocupantes y el Medio Ambiente en el que se encuentran . Supone la vuelta al conocimiento ancestral que permitía a nuestros antepasados habitar viviendas sanas y ecológicas. Casas artesanales levantadas a base de piedra, tierra y madera del lugar sin arruinar los ecosistemas. Sus principios básicos son el ahorro de energía, la reducción de la contaminación atmosférica y electromagnética, evitar los materiales tóxicos y maximizar el reciclaje.

Al utilizar materiales ecológicos se reducen las emisiones de CO2, se ahorra dinero y se vela por la salud de las personas y del planeta. El resultado es una vivienda ecológica y sana con todos los adelantos modernos, sin emisiones nocivas y donde el gasto energético es menor al de una casa convencional gracias al diseño bioclimático.

Construccion de casa con Paja
Al construir una casa ecológica, en primer lugar conviene acudir a la geobiología para localizar y corregir las zonas geopatógenas que alteran nuestro metabolismo y perjudican nuestra salud. Por ello, deben evitarse las influencias perturbadoras de las radiaciones de los diferentes campos electromagnéticos artificiales (torres de alta tensión, transformadores, tendidos eléctricos, estaciones de telefonía móvil…) o naturales como las fallas geológicas, capas freáticas por las que discurren corrientes de agua subterráneas, emanaciones de gas radón etc..

Es primordial escoger un terreno saludable, buscar la mejor orientación de la vivienda para el aprovechamiento solar y diseñarla para neutralizar los puntos geopatógenos o minimizar la exposición a ellos de sus ocupantes, procurando una casa que nos agrade y contenga espacios que hagan que queramos pasar tiempo en ella. Para ello, es fundamental una correcta ubicación de los espacios y los huecos que permitirán un óptimo aprovechamiento pasivo de la energía solar y de los vientos predominantes. Esto se traduce en un importante ahorro energético, además de garantizar espacios iluminados, agradables y sanos, con lo que se mantiene a lo largo del año un clima confortable y saludable con un mínimo aporte exterior de energía. Logrando una casa que en la que la temperatura se regula de forma natural por su orientación hacia el sol, las corrientes de aire que la circulan, y hasta los arboles que la rodean pueden participar activamente en el proceso.

Tras la valoración del terreno y sus características geográficas, el clima y la cultura del lugar, se lleva a cabo un proyecto acorde con el entorno y las necesidades de los futuros ocupantes.

Un arquitecto o técnico especializado en bioconstrucción realizará el diseño bioclimático, consistente en lograr que el planteamiento de la vivienda o edificio sea adecuado para el clima y las condiciones del entorno, con el fin de conseguir una situación de confort térmico en su interior.

Los aspectos que intervienen en el diseño bioclimático son: la orientación del edificio, los elementos arquitectónicos, los materiales utilizados (aislantes, etc.), y la apertura de ventanas, también se pueden ocupar elementos de Geotermia y arboles de hojas caduca que proporcionen sombra en verano y dejen pasar los rayos del sol en invierno para conseguir una eficiencia energética óptima.

AHORRO ENERGÉTICO

Junto con los otros factores, una orientación indicada para la captación solar y aleros para proporcionar sombra en los meses estivales, evita en ocasiones la instalación de sistemas de calefacción y refrigeración.


Se puede ahorrar hasta un 70% del consumo energético en calefacción y refrigeración utilizando técnicas de conservación: mejor aislamiento térmico, ventanas de doble cristal y sellado hermético, buena orientación, materiales "duros" absorbentes del calor en el interior, vegetación apropiada en el exterior para evitar viento en invierno y buena sombra sobre las paredes de la vivienda en verano, buena ubicación de terrazas y patios, etc.

En primer lugar, habrá que planificar el mínimo uso de energía para construir la vivienda, utilizando sistemas constructivos sencillos, basados en técnicas tradicionales, recursos y materiales localmente disponibles.

A continuación, habrá que escoger bien los materiales. En el norte, deberán tener propiedades térmicas que capten y almacenen el calor, como por ejemplo el adobe. En cambio, en el sur se evitara el calentamiento de los muros mediante el encalado blanco de las fachadas y la ubicación estratégica de los patios es la arquitectura vernácula practicada ya en los tiempos de nuestros abuelos.

Además, la casa ecológica debe disponer de una instalación eléctrica que cuente con una buena toma de tierra, que tenga forma de espiga y no coloque cables y enchufes en la cabecera de las camas para evitar los campos electromagnéticos que alteran el descanso y a la larga la salud. Los cables libres de halógenos que tienen una reducida emisión de gases tóxicos y una baja emisión de humos opacos, nula emisión de gases corrosivos, y evita la propagación de la llama y del incendio.

La instalación de calentadores solares para el agua caliente y la calefacción resulta esencial para ahorrar dinero y emisiones de CO2 y hasta se puede construir con materiales reciclados. Para un mayor el ahorro, la vivienda deberá servirse de electrodomésticos de alta eficiencia (ahorro de 2/3 del consumo de los convencionales), bombillas de bajo consumo de tipo led de preferencia. El aislamiento térmico de las tuberías de aguas caliente también evitará pérdidas de calor.

Otro complemento al suministro eléctrico del hogar son las microturbinas eólicas colocadas en el tejado y que en un día ventoso podrían generar el 30% de la electricidad que consume la vivienda. Un nuevo modelo esférico, de 1 o 2 metros de diámetro, aprovecha a su vez los vientos débiles, por lo que muy pocas veces está parado y lo hace hasta un 40% más eficiente. Y si hacemos un sistema mixto integrando paneles solares fotovoltaicos en el circuito la casa seria capaz de generar toda su energía por si sola.

Por otro lado, la Geotermia es otra opción para obtener calor, frío y agua caliente sanitaria sin importar la temperatura exterior, las 24 horas del día, todo el año. La geotérmica aprovecha la energía almacenada en la tierra al no tener lugar ningún proceso de combustión no se genera CO2, su rendimiento puede ser hasta 4 veces superior al de una caldera convencional y el gasto hasta un 75% inferior. Aunque el costo de la geotermia es demasiado elevado en la actualidad.

APROVECHAMIENTO Y RECICLAJE DEL AGUA

Sistema de Aguas Grises
El agua gris es fácilmente tratable y aprovechable para la lavadora, el inodoro y riego en el jardín o la huerta.Además de implementar dispositivos de ahorro en la grifería de la casa para reducir el consumo de agua, en el hogar se pueden reciclar las aguas grises (provenientes del lavabo, la ducha y la lavadora), las aguas negras (procedentes del inodoro y el fregadero) y además aprovechar el agua de la lluvia.

El tratamiento de los tres tipos de agua es diferente y por tanto requieren circuitos hidráulicos separados que idealmente deberían instalarse cuando la vivienda está en proceso de construcción (agua potable, agua reciclable y agua reciclada).

Para recuperar las aguas grises y negras, se puede instalar una depuradora biológica basada en los sistemas de auto depuración de los ecosistemas acuáticos y que cuentan con una fase anaeróbica y otra aeróbica.

El ahorro, la depuración mediante cadenas tróficas y el retorno al medio ambiente en óptimas condiciones son los principios que rigen la gestión del agua en la bioconstrucción.

Deposito de Aguas Pluviales
El agua de la lluvia puede almacenarse en un deposito subterráneo (también puede ser sobre el suelo pero la conservación del agua en condiciones optimas es mejor que sea bajo tierra) conectado a la casa mediante tuberías y un sistema de filtrado a los puntos de consumo. Aprovechar las aguas pluviales recogidas desde el tejado de la vivienda es una forma excelente de reducir nuestro consumo de agua potable, ya que se puede utilizar para la cisterna del aseo, la lavadora (al ser muy bajo en contenido mineral necesitará menos detergente y suavizante) y para regar el jardín prácticamente sin tratamiento alguno, además proporcionará una gran autonomía en épocas de escasez de lluvia.

miércoles, 20 de junio de 2012

Ahorra agua o evoluciona ...



domingo, 17 de junio de 2012

Río + 20 se encamina por un mundo verde, limpio y próspero

El mundo intentará cambiar el rumbo ambiental del planeta en la Conferencia de la ONU.


Nuestro hogar está averiado y no tenemos uno de repuesto. ¿Mudarnos a Marte o instalarnos en el cercano Venus? Mientras la imaginación vuela y se sintoniza con soluciones quiméricas y de leyenda, es claro que a la raza humana no le queda otra alternativa que cambiar de rumbo y comenzar a pensar en arreglar su única morada, esto si no quiere extinguirse antes de tiempo.

La historia habla de muchos intentos por cambiar la forma de vida en un planeta cada vez más sobreexplotado. Todo con tal de enmendar las grietas ambientales y seguir nuestro viaje intergaláctico sin turbulencias a la vista.

Río+20 es uno más de esos empeños. Así ha sido bautizada la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible que arrancará en esa ciudad brasileña el próximo miércoles y que intentará trazar los pasos hacia un mundo más seguro, más equitativo, más limpio, más verde y más próspero. Ese es en teoría el objetivo de esta reunión global que reunirá a más de cien jefes de estado en la ciudad más carismática de Brasil, y donde se deberán trazar pasos certeros para que dejemos de ser la especie más depredadora. "La Tierra tiene fiebre y nosotros somos su virus. Algo tendremos que hacer para evitar que su sistema inmunológico nos elimine irremediablemente ", explica el ambientalista Gustavo Wilches Chaux.

El mundo cambió en los últimos 20 años. Ahora consumimos sin medida, utilizamos mucha energía y ejercemos más presión sobre los recursos naturales. De ahí que esta sea una oportunidad para instalar el desarrollo sostenible en la agenda política y económica.

Por eso, muchos confían que el viernes de la otra semana la cumbre termine con un acuerdo político que impulse la reducción de la pobreza, muestre una estrategia para garantizar que en 2050 haya suficiente alimento para los 9 mil millones de humanos que compartiremos el globo (hoy somos 7 mil millones) y se impulse la instalación de energías renovables como la solar o la eólica en ciudades, para que se quemen menos combustibles fósiles.

Ya hay pruebas de lo que esto último podría significar. Por ejemplo, en Abhu Dahbi, ciudad de Emiratos Árabes, están instalando una planta solar de 2,5 kilómetros cuadrados que generará 100 megavatios, lo que evitará la emisión de 175.000 toneladas de CO2 cada año, que es como retirar de circulación 15.000 automóviles o plantar 1,5 millones de árboles. En Dinamarca, con el parque eólico Horns Reef, generarán el 75 por ciento de la electricidad que utilizan por medio del viento para 2025 y cubrirán la demanda de 150 mil hogares durante un año sin arrojar una sola tonelada de contaminantes. Irlanda del Norte, por su parte, puso en funcionamiento la central hidroeléctrica más grande del mundo alimentada por las olas del mar. El proyecto se llama Oyster. Dará 12.500 puestos de trabajo y podrá satisfacer hasta el 20 por ciento de la demanda energética del Reino Unido.

Para que adelantos como estos puedan verse masivamente, o por lo menos en países en desarrollo, el bloque G-77 -integrado además por China- y que agrupa a casi toda América Latina y África, propone la creación de un fondo de 30.000 millones de dólares al año para financiar esos ideales.

Río+20 tiene un tinte mayoritariamente político. Pero también una pizca de romanticismo. Se realiza 20 años después (de ahí su nombre) de la famosa Cumbre de la Tierra de 1992, y cuatro décadas después de la Cumbre de Estocolmo de 1972, la primera conferencia de la ONU sobre medioambiente.

Esas fueron citas sosegadas, en las que nadie tenía el agua al cuello y que arrojaron acuerdos para comenzar a arreglar algunos daños que ya comenzaban a notarse, entre ellos la Agenda 21 (un plan de acción para que los estados modificaran su modelo de desarrollo) y las convenciones sobre diversidad biológica y cambio climático. Pero nada se hizo.

Ahora, Río+20, busca pactos en medio del naufragio. Y precisamente esa es una de sus dificultades. Mientras Río-92 se hizo durante la Guerra Fría y entre el optimismo económico, Río+20 se inaugura en momentos de ruina y depresión y cuando muchos gobiernos no están dispuestos a asumir compromisos que impliquen sacrificios.

François Hollande, presidente de Francia, lanzó una frase en ese sentido: "No espero mucho. Hay un clima de discrepancias y de intereses enfrentados". A eso se suma que a Brasil no irán Barack Obama, presidente de EE. UU., tampoco el primer ministro británico, David Cameron, ni la canciller alemana, Angela Merkel, que siempre lideran consensos.

A pesar de todo, Hollande deja espacio para el optimismo, el que tampoco oculta la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, para quien la reunión sería exitosa si al menos formulara un plan, ni confuso ni fantasioso, para que el mundo empiece a respetar la naturaleza.

Colombia sigue sin reglamentación

Parte del reto que tiene por delante el planeta es crear la forma más sustentable posible para aprovechar la naturaleza sin sobre explotarla, mientras se impulsa el crecimiento económico.

Hoy, el uso de la naturaleza es intenso y la Tierra tarda año y medio en regenerar los recursos que los seres humanos consumimos en 12 meses.

Frente a esto, existe un tema que, después de más de 20 siglos de evolución, la humanidad aún sigue sin ordenar plenamente y sobre el que la Cumbre de Río + 20 tendría que discutir: la conservación y explotación de la diversidad biológica; es decir, el manejo que el hombre les da a las plantas y a los animales para producir recursos que mejoren su nivel de vida.

¿Cómo distribuir justa y equitativamente los beneficios que se derivan de la utilización de bienes tales como una medicina contra el cáncer que se extraiga de una medusa o el perfume que una multinacional fabrique a partir de una flor amazónica?

Hace 20 años, en Río 92, se creó el Convenio sobre Diversidad Biológica, el primer acuerdo mundial enfocado en la conservación y el uso sostenible de esa biodiversidad. Sin embargo, fue solo en el 2010 cuando, en Nagoya (Japón), se logró adoptar un protocolo que pudiera ponerle reglas claras a ese manejo.

Colombia fue el primer país en firmarlo, el 13 de enero de 2011, pero aún falta su ratificación, que deberá hacerla el Congreso aprobando un proyecto de ley.

Eso mismo tendrán que lograr un mínimo de 50 países para que el Protocolo de Nagoya rija a nivel global y ponga reglas al uso de recursos genéticos, lo que sería el fundamento del desarrollo económico basado en la sustentabilidad.

La idea es que, por ejemplo, la multinacional que usa una rana colombiana para producir un medicamento tenga que solicitar consentimiento a la autoridad nacional y acordar la distribución de beneficios monetarios y no monetarios; no podrá aprovecharla gratis.

Igualmente, hoy, cuando se estudian las propiedades genéticas de una planta para desarrollar nuevas tecnologías, la industria farmacéutica o una empresa cosmética pueden usar la misma planta o flor para producir tanto un medicamento como una fragancia; pueden aprovechar sus propiedades bioquímicas sin solicitar acceso a esos recursos al país de origen y sin distribuir beneficios.

Con la ratificación del Protocolo de Nagoya, la obligación se extendería a la investigación, desarrollo y comercialización de los recursos genéticos y de los bioquímicos.

Fernando Casas, economista colombiano y quien lideró la exitosa negociación de ese protocolo, dice que países como Colombia deben entender que su mayor potencial es la biodiversidad.

"Es difícil, porque estamos 'formateados' de una manera distinta y creemos que nuestra riqueza está en otras cosas. El Gobierno ha entendido que la biodiversidad es importante, pero falta pasar del discurso a la acción".

Para Casas, el país debe desarrollar capacidad institucional para dejar de ser únicamente proveedor de recursos, y en algún momento pasar a usarlos para agregarles valor.

De esta forma, la nación podría posicionarse en el desarrollo de nuevas medicinas o nuevos materiales, como ya lo hacen empresas públicas y privadas de Sudáfrica, Indonesia, Malasia o Brasil.

En este último país, la firma Natura ya desarrolla y vende en el mundo productos cosméticos elaborados con base en recursos extraídos responsablemente del Amazonas.

En Colombia el tema está apenas en desarrollo. Precisamente, de cara a la Cumbre de Desarrollo Sostenible de la ONU, el país está trabajando en un decreto que reglamenta las condiciones y el procedimiento a los que deben sujetarse las personas naturales o jurídicas que soliciten acceso a los recursos genéticos. El texto de esta reglamentación se encuentra en proceso de construcción. Está pendiente, entre otras cosas, un proceso de consulta previa con comunidades indígenas, negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, que habitan en territorios de donde se extraerán los recursos. Voceros del Ministerio de Medio Ambiente indicaron que ese decreto podría estar aprobado en diciembre de este año.

Objetivos del país en la cumbre

Colombia quiere ser protagonista en Río + 20. La Cancillería propondrá que la conferencia global apruebe el cumplimiento de ocho Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Es decir, el país quiere que, así como hay ocho Objetivos del Milenio definidos por la ONU para cumplir antes del 2015 (como reducir la pobreza y la mortalidad infantil), se fijen para el planeta metas u objetivos ambientales para equilibrar el crecimiento económico y el uso de los recursos naturales. Esos ODS se agrupan en ocho puntos: seguridad alimentaria, incremento del acceso al agua, asegurar servicios de energía, impulso de ciudades sostenibles, océanos saludables, disminución de tasa de destrucción de ecosistemas, mejoramiento de la eficiencia en el uso de los recursos (consumo) y aumento del empleo para bajar proporción de personas con ingresos inferiores a un dólar al día (reducción de la pobreza).

Cumbre indígena

Declaran fracaso de economía verdeEn Río de Janeiro se desarrolla desde el viernes la Cumbre de los Pueblos, con la participación de 20 mil personas integrantes de movimientos indígenas y sociales de todo el globo. Sus voceros han declarado el "fracaso de la economía verde" y están en contra de lo que han llamado la "mercantilización de la naturaleza". El encuentro se opone a la cumbre Río+20 de la ONU y trabajará paralelamente a esta. 

JAVIER SILVA HERRERA
Redacción Vida de Hoy

Así opinan

Philippe Joubert
Consejo mundial para el desarrollo

"No podemos seguir funcionando como si el capital natural del planeta fuera ilimitado y gratuito. El punto de no retorno se acerca".

Dilma Rousseff
Presidenta de Brasil

"En la Cumbre de Río + 20 tendremos una misión difícil: proponer un modelo de crecimiento que no sea confuso ni fantasioso".

Julia Marton-Lefevre
Directora mundial de la UICN

"La pérdida de biodiversidad nos hace frágiles. Deseamos que empresarios inviertan en la naturaleza, y que lo hagan rápido".

Jim Leape
Director mundial de WWF

"En Río + 20 habría solo dos escenarios posibles: un acuerdo limitado que carecería de sentido o un fracaso total".

Brasil: crece con poca sustentabilidad

Ahora que se celebra la Cumbre de Río + 20, es necesario reconocer que el mundo no ha cambiado sustancialmente su modelo de desarrollo ni los patrones de consumo que lo caracterizan. Al contrario, cada vez más países se suman a la escalada consumista que lidera el mundo desarrollado, a pesar de las crisis financieras que lo sacuden. 

En ese escenario se debate Brasil, como anfitrión de Río + 20, que desde la Cumbre de la Tierra en 1992 ha hecho enormes esfuerzos por conciliar sus necesidades de crecimiento económico y el cumplimiento de sus compromisos con los principios del desarrollo sostenible, la Agenda 21 y las convenciones de diversidad biológica y cambio climático que se derivaron de la misma. 

Hay que reconocer que se han producido avances significativos en la política y arquitectura normativa e institucional brasileña, tales como la creación del Ministerio del Ambiente, en 1992; una mayor y creciente participación de la sociedad en la gestión ambiental, y la profundización de una matriz energética limpia, en la que la masificación del uso de etanol permite movilizar cerca de la mitad de su flota automotriz de vehículos livianos. Sin embargo, frente al dilema de desarrollo versus sustentabilidad, Brasil no siempre ha conseguido salir exitoso, como tampoco lo han conseguido los demás países de América del Sur. 

A pesar de la reducción en las tasas de deforestación, para citar un solo ejemplo, que alcanzó el récord de 26.000 kilómetros cuadrados en el 2004, hoy esa cifra puede estar alrededor de los 6.500 kilómetros cuadrados anuales (algo así como deforestar una superficie como la de Caldas cada año). En esta misma tónica y durante la última década, Colombia también ha entrado en la lógica de sacrificar sus recursos naturales ante el imperativo de conseguir los ingresos económicos que requiere para alimentar su modelo de desarrollo, a todas luces inequitativo, ya que sus beneficios no alcanzan a la mayoría de la población. 

La expedición de más de 10.000 títulos mineros así lo atestigua, mientras languidece el Sistema Nacional Ambiental. Contrariamente a lo que nos quieren hacer creer, solamente un sector ambiental participativo y fuerte, institucional, técnica y financieramente, puede garantizar que Colombia concilie sus necesidades de crecimiento con el uso sostenible de su inmensa riqueza natural. Lo contrario será, como reza el dicho popular, quedarnos "sin el pan y sin el queso".

FRANCISO RUIZ MARMOLEJO 
Vía EL TIEMPO
Exsecretario general de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (Otca).


martes, 5 de junio de 2012

Lo que no te han dicho sobre la economia verde

En medio de la más grave crisis de la economía capitalista a escala mundial, el deterioro ambiental ha sido relegado a un plano secundario. Es cierto que algo se habla sobre la pérdida de biodiversidad o el cambio climático. Pero en los hechos el medio ambiente no es prioridad.


Los términos del debate sobre la crisis los ha impuesto la derecha y en su pantalla de radar el problema ambiental siempre ha ocupado un lugar subsidiario. Por eso no sorprende que ahora que los centros de poder castigan con austeridad fiscal y promueven la destrucción de cualquier vestigio del estado de bienestar, el medio ambiente brille por su ausencia. Y cuando se le pretende tratar como tema prioritario, la realidad es que sólo es para mantener el proyecto neoliberal a escala global.

El Programa de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (PNUMA) promueve desde hace ya tres años una serie de proyectos que se encuadran dentro de lo que ha bautizado como la Iniciativa de Economía Verde (IEV). Este proyecto define a una economía verde como el “resultado de mejoras en el bienestar humano y equidad social, al mismo tiempo que se reducen los riesgos ambientales y la escasez ecológica”. El PNUMA sostiene que el manejo eficiente de los recursos ambientales ofrece oportunidades económicas importantes. Finalmente, afirma que una economía verde debe ser baja en el uso de combustibles fósiles y socialmente incluyente.

Esa retórica puede dar una buena impresión. Pero la realidad es que la iniciativa del PNUMA adolece de grandes defectos que, al final de cuentas, anulan lo que podría aparecer como buenos deseos. Lo que queda es un disfraz mal armado para darle una cara amable al neoliberalismo desde el punto de vista ambiental.

El primer gran problema de la IEV es la incapacidad para examinar las causas de la destrucción ambiental. Ninguna de las fuerzas económicas que provocan el deterioro ambiental es objeto de un análisis cuidadoso. Ni la concentración del poder económico en centros corporativos, ni los procesos de acaparamiento de tierras en grandes regiones de África y América Latina, ni el efecto de la especulación financiera sobre productos básicos, ni el peso enorme de la deuda de los países más pobres del mundo son temas importantes para el PNUMA. En contraste, abunda la retórica sobre instrumentos de política basados en el mecanismo de mercado y la necesidad de alentar la inversión privada.

El PNUMA también ignora las causas de la feroz desigualdad, que es rasgo dominante en la economía mundial. Tal pareciera que esa desigualdad cayó del cielo, como si se tratara de un fenómeno meteorológico. Así, la IEV habla de la necesidad de aliviar e incluso de eliminar la pobreza. Pero siempre que lo hace es en referencia al potencial que ofrece el buen manejo de los recursos. Nunca se menciona la necesidad de corregir el marcado sesgo en contra de los salarios reales. De sobra se sabe que en casi todo el mundo los salarios reales experimentaron una declinación importante a partir de los años setenta. Entre las causas más visibles de ese resultado está la represión salarial impuesta para controlar la demanda agregada y, de ese modo, llevar adelante la lucha contra la inflación (el principal enemigo del capital financiero). A pesar de la importancia de esta variable de la distribución, la palabra “salarios” no tiene cabida en el diccionario de la IEV.

La desigualdad también está fuertemente anclada en una política fiscal regresiva. Sin embargo, cuando se trata de recomendaciones en materia de política fiscal, el documento del PNUMA sugiere que el mejor marco fiscal para el crecimiento debe descansar en los impuestos indirectos y en bajas tasas impositivas para el sector corporativo. Esto debe ir acompañado de “mayor eficiencia en el gasto público”, lo que en la jerga neoliberal se traduce en mayores ajustes y generación de un superávit primario para pagar cargas financieras. Claro, las referencias del PNUMA son la OCDE, el Banco Mundial y la consultora PriceWaterhouseCoopers. Eso sí, se alerta sobre los “riesgos de imponer gravámenes al capital financiero”.

Aunque la iniciativa del PNUMA se basa en la idea de que la crisis ofrece la oportunidad para reencaminar la economía mundial por el sendero del desarrollo sustentable, ningún documento del organismo contiene un análisis serio sobre los orígenes y naturaleza de la crisis. Los lectores de pueden corroborar lo anterior en la página de la IEV (www.unep.org/greeneconomy). Por extraordinario que parezca, un análisis serio sobre la crisis y sus ramificaciones no es relevante para hablar de la transición hacia una “economía verde”.

La iniciativa del PNUMA intenta extender la vida del modelo neoliberal. Es también un buen ejemplo de la sentencia de Keynes: no sólo hemos fracasado en el intento de comprender el orden económico en el que vivimos, sino que lo hemos mal interpretado al grado de adoptar medidas que operan duramente en nuestro detrimento.

Por Alejandro Nadal.

domingo, 3 de junio de 2012

Sin desarrollo sostenible no hay futuro

El hambre y la desnutrición deben abordarse de modo efectivo, pues están tan inextricablemente relacionadas al desarrollo sostenible, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Ha habido avances en la producción de alimentos, pero hay cientos de millones de personas que pasan hambre porque carecen de los medios para producir o comprar la comida que necesitan para llevar una vida saludable y productiva, señala un estudio de la FAO.


La agricultura y la producción de alimentos consumen una gran cantidad de recursos naturales y más del 30 por ciento de la energía mundial, mientras que los cultivos y el ganado utilizan el 70 por ciento del agua, señala el informe «Hacia el futuro que queremos: Erradicación del hambre y transición a sistemas agrícolas y alimentarios sostenibles».

La FAO estima que tres de cada cuatro personas pobres viven en áreas rurales y subsisten gracias a la agricultura, mientras que el 40 por ciento de las tierras degradadas están en las zonas más pobres. «El hambre pone en marcha un círculo vicioso de menor productividad, pobreza en aumento, lento desarrollo económico y degradación de los recursos». El director general de la FAO, José Graziano da Silva, señala en el prólogo del estudio que «No podemos llamar sostenible al desarrollo mientras persista esta situación, mientras que casi uno de cada siete hombres, mujeres y niños se queda atrás, víctima de subnutrición». Graciano plantea que «la búsqueda de la seguridad alimentaria puede ser el hilo común que una los distintos desafíos que enfrentamos, y contribuya a construir un futuro sostenible»

El informe de la FAO urge a los gobiernos a crear y proteger los derechos sobre los recursos, en especial de los pobres, incorporar incentivos para el consumo sostenible y la producción de alimentos, promover mercados justos agrícolas y de alimentos que funcionen bien, reducir los riesgos y aumentar la resiliencia de los más vulnerables, e invertir en recursos públicos para bienes esenciales, en especial en innovación e infraestructura.

Keith Wiebe, subdirector de la división de economía de desarrollo agrícola de la FAO indica que «la transición hacia un futuro sostenible requiere cambios fundamentales en la gobernanza de alimentos y agricultura, y una distribución equitativa de los costos de transición para que los agricultores adopten métodos de cultivo más sostenibles».

El acceso a recursos naturales como tierra, agua y bosques, es esencial para las 2.500 millones de personas que producen alimentos para su propio consumo y generan ingresos, según el informe. Los productores que manejan unas 500 millones de pequeños establecimientos agrícolas en los países en desarrollo, la mayoría mujeres, tienen diferentes limitaciones para acceder a recursos como alimentos, tierra o agua.

A principios de mayo, la FAO adoptó una serie de pautas sobre la tenencia de la tierra para ayudar a los gobiernos a mejorar el acceso de los más pobres a esta, así como a la pesca y los bosques. Las pautas recomiendan proteger los derechos de tenencia de la tierra de las poblaciones locales contra el riesgo de concentración a gran escala y proteger los derechos humanos, el sustento, la seguridad alimentaria y el medio ambiente.

«Cientos de millones de personas sufren deficiencias alimenticias y nutricionales, y la mayoría de ellas obtienen ingresos de la agricultura» , indica Wiebe. «Estos agricultores pobres, junto con productores más comerciales, constituyen el mayor grupo de administradores de recursos naturales. Sus decisiones cotidianas son clave para el ecosistema mundial», añade.

La adopción de las pautas surge tras tres años de un proceso de negociaciones con el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, que incluye a gobiernos, agencias de la Organización de las Naciones Unidas, la sociedad civil, entidades internacionales y el sector privado, que encabeza una plataforma mundial de discusión sobre el tema. Organizaciones como La Vía Campesina reconocen que las pautas son una herramienta importante, pese a que la puesta en marcha real va a depender de los países que la aprueben.

Otras acciones incluyen respaldar la implementación de enfoques políticos y técnicos al desarrollo agrícola, que integren objetivos ambientales y de seguridad alimentaria.

También, asegurar que los costes y los beneficios de la transición hacia un consumo y una producción sostenibles se compartan de forma igualitaria, que se adopten enfoques integrados para lograr la sostenibilidad en la producción agrícola y alimentaria, y se pongan en práctica reformas en materia de gobernanza para asegurar que se concretan las políticas y se cumplen los compromisos.

Por Sabina Zaccaro.

lunes, 28 de mayo de 2012

Champú natural y hecho en casa

El champú orgánico está en gran demanda. El exceso de sustancias químicas en champús comerciales ha llevado a muchas personas a buscar opciones más saludables. Hacer su propio champú orgánico requiere más esfuerzo que levantar una botella de champú de un estante comercial, pero los resultados de este trabajo adicional están en la satisfacción de saber que usted está tomando las medidas necesarias para proteger su salud, su pelo y los recursos.


ALGUNOS CHAMPUS PARA TODO TIPO DE PELO :

Champú Proteínico de Jabonera y Naranja
  • ½ Litro de infusión de jabonera
  • 2 cucharadas de jugo de naranja
  • 2 yemas de huevo
Bata las yemas y añada el jugo y la infusión. Envase y guarde en la nevera. Este champú es muy rico para el cabello y lo deja muy sedoso.

Champú de Sándalo
  • 25g de raíz de saponaria picada
  • 25g de flores secas de manzanilla
  • 250ml de agua caliente
  • 20 gotas de aceite natural de sándalo
Ponga la raíz de saponaria y la manzanilla en un bol y vierta agua hirviendo sobre ellas. Remueva bien, tape y deje en infusión toda la noche. Por la mañana, cuele el liquido y añada el aceite de sándalo.

Champú de Lavanda para cabello rubio
  • El jugo de dos limones
  • 2 cucharaditas de agua de lavanda
  • 2 huevos
Mezcle todos los ingredientes. Aplique en el cuero cabelludo, las raíces y el cabello con las yemas de los dedos. Aclare y repita la operación. Deje que actúe durante 10 o 15 minutos.
Aclárese varias veces. Use acondicionador.

Champú de agua de rosas para el cabello moreno (castaño)
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 2 cucharaditas de agua de rosas
  • 2 huevos
Mezcle todos los ingredientes. Dese un masaje suave por toda la cabeza. Aclare y repita. Esta vez déjelo durante 10 o 15 minutos. Aclárese varias veces el cabello. Termine con un acondicionador.

CHAMPUS PARA CABELLOS GRASOS :

Champú de romero
  • 20ml de champú neutro
  • 1 yema de huevo
  • 5 gotas de aceite de romero
Mezcle el champú, la yema de huevo y el aceite de romero y bata todo hasta obtener una pasta cremosa. Prepárelo cada vez que vaya a utilizarlo.

Champú Cítrico
  • Las cáscaras de 1 limón, 1 naranja y 1 pomelo
  • 6 cucharadas de jabón duro rallado
  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • 2 cucharadas de jugo de naranja
  • 2 cucharadas de jugo de pomelo
  • Vinagre de manzana.
Trocee y pinche las cáscaras. Póngalas en agua hirviendo, remueve bien y tape el recipiente. Deje reposar durante 2 horas.

Cuélelo y añada el jabón. Sin dejar de remover, manténgalo a fuego lento hasta que se disuelva, añada los jugos y siga removiendo. Déjelo reposar durante 24 hs, antes de usarlo y luego agítelo.

Después de usarlo, aclare abundantemente y dése un último aclarado con ocho partes de agua destilada y una de vinagre de sidra. Este champú es muy refrescante y es ideal para el cabello muy graso. Combínelo con un acondicionador nutritivo.

Champú de Arcilla
  • 100g de tierra de batán
  • 100g de aceite de coco
  • 120 ml de infusión de manzanilla
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 10 gotas de aceite esencial de menta
Este champú se recomienda para eliminar escamas de piel muerta del cuero cabelludo y para absorver el exceso de sebo.

Ponga en aceite de coco en un bol pequeño y mezcle con la tierra de batán en polvo. Mientras tanto, prepare la infusión de manzanilla con 1 cucharada de flores secas de manzanilla y una taza de agua casi hirviendo. Deje reposar 5 minutos y cuélela.

Añada a la infusión el vinagre de sidra y mézclelo cuidadosamente con el preparado anterior. Añada las gotas de menta y guárdelo en un tarro grande.

Para su aplicación, frote una pequeña cantidad de mezcla en el cuero cabelludo y deje actuar durante 5 minutos. Aclare a fondo con abundante agua templada. Aplique después un acondicionador ligero.

CHAMPÚS PARA CABELLOS SECOS:

Champú Hidratante
  • 25g de maíz de saponaria picada
  • 500ml de agua caliente
  • 25g de aceite de coco
  • 15 gotas de aceite esencial de sándalo o pachulí
Añada la raíz de saponaria picada al agua caliente. Tape y deje en infusión toda la noche. Por la mañana, saque los trocitos de raíz y cuele el líquido. En un cazo pequeño, funda el aceite de coco, añada la saponaria y agregue las gotas de aceite esencial.

Para su uso, efectúe un ligero masaje con una pequeña cantidad de esta mezcla previamente calentada, y enjuague con abundante agua caliente. Este champú rehidrata suavemente el pelo y el cuero cabelludo.

Champú de Palta
  • 80 ml de champú neutro
  • 10 ml de aceite de palta
  • 1 yema de huevo
Ponga el champú y el aceite de aguacate en una fuente y agite con un tenedor hasta que obtenga una pasta cremosa. Este champú se conserva seis meses. Cuando vaya a usarlo mezcle dos cucharaditas de champú con la yema de huevo.

Champú de Sauco
  • 1 cucharada de raíz de saponaria en polvo
  • ½ litro de agua hirviendo
  • 1 cucharada de flores de sauco
Ponga la raíz de saponaria y las flores de sauco en un bol. Vierta agua hirviendo y deje macerar durante 15 minutos. Cuele y, una vez frío, ya está listo para usar.

Vía: Datacraft

domingo, 27 de mayo de 2012

España - La agricultura ecológica es una necesidad, no una moda

El concepto que tiene de comer sano va más allá de su propia salud. Hablamos con Ángeles Parra sobre el estado actual del sector ecológico en España.


Angeles Parra es presidenta de la Asociación Vida Sana y directora de BioCultura, la feria de productos ecológicos y de consumo responsable que ha saldado su última edición barcelonesa en el Palau Sant Jordi con 720 expositores y un gran éxito de público.

El concepto que tiene de comer sano va más allá de su propia salud. Hablamos con Ángeles sobre el estado actual del sector ecológico en nuestro país, uno de los pocos que, en lugar de estar en crisis, está en pleno auge.

-Ángeles, ¿sigues alguna dieta específica? 
-Pues mi alimentación es ecológica, ovolactovegetariana, estacional, local y tan artesanal como puedo. Mi marido cultiva un huerto ecológico y lo que trae a casa es de tanta calidad, tan saludable y tan sabroso, que sería una locura ir a comprar al supermercado. Ya hemos conseguido plantar y recoger cuando toca y casi tenemos verduras todo el año.

-Así pues, ¿en la despensa tienes productos ecológicos y de Km 0? 
-Trato de comer tan sano como sea posible, pero sin obsesionarme. Por ejemplo, procuro cocinar en casa siempre que puedo desde primeros platos hasta postres. Además, como que tenemos huerto, cuando llega el mes de mayo, por ejemplo, los niños cogen las fresas directamente de la planta… Más que comer de Km 0, es de Metro 0!

-¿Este tipo de alimentación no es un problema? ¿Qué haces cuando te invitan a una cena o estás de viaje? 
-Bien, siempre miro de avisar que soy ovolactovegetariana, para no tener que comer nada que me haga daño; porque mi vegetarianismo no sólo es por una cuestión de conciencia, sino también por cuestiones biológicas, puesto que la proteína animal, excepto los huevos y la leche, me sientan mal.

-¿Cuándo empezaste a fomentar la agricultura ecológica? 
-En 1974 formaba parte de un grupo de consumidores preocupados por la contaminación a los alimentos debido a la utilización masiva de pesticidas y herbicidas. Llevamos a cabo varias acciones para ayudar a los agricultores que quisieran reconvertir su producción en ecológica. Y en 1985, el entonces alcalde de Madrid, Tierno Galván, nos apoyó para salir adelante con la primera feria de BioCultura.

-Hay quien dice que se trata de una moda. 
-La agricultura ecológica es una necesidad, no una moda, aunque ahora esté de moda. La realidad es que cada vez más personas quieren parar esta crisis medioambiental, social, económica… Como decía el filósofo Edward Goldsmith, es una utopía pensar que podemos mantener este sistema de producción actual.

-Alimentación eco, bio, natural... ¿Hablamos de lo mismo? 
-La alimentación ecológica lo es si está certificada. Así pues, biológica, orgánica y ecológica son lo mismo si tienen un aval que lo demuestre.

-¿Las etiquetas de certificación de producción ecológica son una garantía que la comida es ecológica? 
-Sí, y muy fiable, puesto que el aval de certificación ecológico muestra la trazabilitat del producto. Y esta garantía no es atribuible a ningún otro producto que encuentres en el mercado y, todavía menos, a los de consumo masivo.

-Como madre, ¿defiendes la alimentación ecológica de los niños en las escuelas y de los bebés con pecho? 
-La alimentación de los hijos es importante desde la infancia. El sistema inmunitario de los más pequeños todavía no está formato y, por lo tanto, son vulnerables a los virus, bacterias y productos químicos. Soy madre de cinco hijos y siempre he tratado de darles una buena base alimentaria, porque cuando crezcan se alimenten de manera saludable, sutil y solidaria. Tendríamos que conseguir que en las escuelas de España la alimentación fuera totalmente ecológica. Es factible.

-En general, ¿crees que nos alimentamos pensando en la naturaleza? 
-Creo que es muy importante ser muy agradecidos con los alimentos que comemos y con la naturaleza que nos los ofrece. Y hay una minoría de personas que, además de pensar en sí mismos, lo hacen teniendo en cuenta la sociedad y el planeta. Es una gran asignatura pendiente: somos demasiado egocentristas. Qué vamos a hacer! Quizás las cosas cambiarán en el futuro.

-Las empresas de transgénicos gastan millones en campañas de comunicación para hacer creer que son alimentos saludables. ¿Crees que veremos una manzana ecológica transgénica? 
-La producción ecológica es incompatible con la manipulación genética. La agricultura ecológica imita los caminos de la natura, sin transgresiones. La ecología no sólo hace referencia a la no-participación de elementos químicos: es un concepto mucho más amplio y holístico. El maíz, la soja o el algodón transgénicos jamás podrán ser ecológicos, aunque durante el cultivo no intervenga ningún tratamiento químico adicional… Pero puedes estar segura que las empresas de biotecnología intentarán convencernos que sí que es posible en los próximos años.

-En una entrevista, el director de la filial de Monsanto en España afirmaba que no es posible alimentar toda la humanidad mediante la agricultura ecológica. 
-Es mentira. Esta empresa se define por sus acciones, que son tan tóxicas como pérfidas. Recomiendo leer los trabajos tan exhaustivos que ha hecho sobre el tema Vandana Shiva, que explican que se trata de un problema de distribución y no de producción. Actualmente, mil millones de personas pasan hambre en el mundo por la manera como nos alimentan en Occidente. La dieta moderna occidental, saturada de químicos y proteína animal, no es sostenible y no sería posible ni siquiera mantenerla con producciones ecológicas.

-La comida ecológica no está en crisis
-En 2011, el sector de la producción ecológica creció un 12%. España es el primer país europeo en superficie dedicada a la producción ecológica, con unos dos millones de hectáreas y unos treinta mil productores. Desgraciadamente, todavía no hay cultura de invertir en esta alimentación, y el 85% de nuestros mejores productos se exportan al extranjero. Esto no pasa en Italia, donde se comen lo que cultivan en su tierra. No tiene sentido importar manzanas de la otra parte del mundo si las de Lleida son más sabrosas y más ecológicas.

El medio ambiente está de feria en Bogotá, con Fima la feria internacional del Medio Ambiente.

• Más de 80 expositores nacionales e internacionales de diferentes sectores económicos participarán en la tercera Feria Internacional del Medio Ambiente – III FIMA 2012.
• En su tercera versión, FIMA 2012 tendrá cuatro ejes temáticos: cambio climático, producción limpia, consumo responsable y recurso hídrico.


Del 6 al 9 de junio Colombia vivirá la feria ambiental más grande del país. El Centro Internacional de Negocios y Exposiciones – Corferias será el escenario y el organizador, junto al Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, de la Tercera Feria Internacional del Medio Ambiente – III FIMA 2012, que se realizará con el patrocinio de Ecopetrol.

El evento fue creado como un espacio para divulgación, promoción y comercialización de bienes y servicios ambientales en Colombia, el Área Andina y Centro América, con la visión de convertirse en eje de transacciones comerciales de tecnología y servicios especializados para la región.

FIMA 2012 es un dinamizador de la cultura por el cuidado, la conservación y la recuperación de los recursos naturales y el medio ambiente dentro del contexto del desarrollo sostenible.

La feria es además un instrumento promotor de actitudes positivas en la sociedad que resalta la importancia en Colombia de las actividades relacionadas con la administración de cargas contaminantes generadas por el efecto invernadero, causa principal del cambio climático.

Una feria que genera conciencia

En su tercera versión la Feria cuenta con un posicionamiento positivo reforzado por más de 80 expositores de diferentes sectores económicos, con actividades que promueven la educación ambiental para jóvenes y adultos, una muestra comercial y una programación académica que incluye temas de tendencia y actualización a nivel internacional, basados en cuatro ejes temáticos fundamentales: cambio climático, producción limpia, consumo responsable y recurso hídrico (agua potable).

En FIMA 2012 participan empresas productoras de tecnologías, maquinaria e insumos, para la producción limpia; empresas productoras del sector industrial; empresas de servicios y consultoría; entes gubernamentales y entidades adscritas; embajadas; academia; multilaterales y entidades financieras.

Los visitantes a la III FIMA 2012 tendrán la capacidad y autonomía para tomar decisiones de compras corporativas, profesionales y gubernamentales, de tecnología, insumos, bienes y servicios ambientales orientados al manejo, conservación, recuperación y control de los recursos naturales y el medio ambiente, en Colombia, el Área Andina, Centroamérica y Caribe.

Todo el público en general podrá asistir a la Tercera Feria Internacional del Medio Ambiente – III FIMA 2012, donde habrá un espacio ideal para propietarios; gerentes; directores del área ambiental; ingenieros de planta, calidad y montaje; consultores ambientales; funcionarios de evaluación de proyectos y tramite de licencias del Ministerio de Ambiente; Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible; Secretarias Ambientales Departamentales, Distritales y Municipales; Ministerio de Agricultura; directores de entidades no gubernamentales ambientales; ingenieros sanitarios y ambientales; catedráticos de las facultades y programas ambientales; estudiantes de últimos semestres de programas técnicos, tecnólogos, profesionales de pregrado y postgrado de programas ambientales; ecologistas y miembros de la Comisión Quinta de Cámara y Senado del Congreso de la República.

Versiones anteriores de FIMA

La primera versión de FIMA fue en 2008 y durante cuatro días 17.338 personas visitaron la feria que tuvo 144 expositores reunidos en 3.681 metros cuadrados de exhibición. A este evento asistieron 50 visitantes internacionales procedentes de Venezuela, Estados Unidos, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Bélgica, España, México, Perú, Suiza, Alemania, Argentina, Israel, Italia y Corea del Sur.

La segunda versión fue en 2010 y contó con la presencia de 20.787 visitantes que durante cuatro días disfrutaron de 175 expositores en más de 5.000 metro cuadrados de exhibición.

Conozca todo sobre III FIMA 2012 en www.feriadelmedioambiente.com

miércoles, 16 de mayo de 2012

e-bike Wörthersee: Audi presenta su bicicleta eléctrica con conexión a internet

Este miércoles 16 de Mayo 2012 Audi presentará en Austria en la edición 31 del Wörthersee Tour 2012 su e-bike Wörthersee, una bicicleta inspirada en la competición en la que Audi ha aplicado las tres tecnologías con la que la marca de los cuatro aros revolucionará el futuro: Audi ultra, Audi e-tron y Audi connect.


La Audi e-bike Wörthersee combina propulsión eléctrica con un diseño musculoso y un alto rendimiento.

El campeón de trial Julien Dupont, y la especialista en descensos Petra Bernhard, demostrarán sus habilidades a los mandos de esta máquina tan especial.

Click en la imagen para agrandar
El dinamismo de este prototipo de bicicleta eléctrica queda patente a primera vista. Hendrik Schaefers, uno de los diseñadores del Concept Desing Studio en Munich, lo explica así: “Al desarrollar la Audi e-bike Wörthersee nos basamos en los principios de diseño de las motocicletas de competición. La e-bike transmite precisión, y tiene un diseño a la vez funcional y muy emocional. De hecho, los esfuerzos durante la fase de diseño se centraron en concebir una máquina deportiva”.

Con unas dimensiones muy compactas y un centro de gravedad muy bajo, la e-bike resulta extraordinariamente ágil. Las baterías van alojadas en el interior del marco, y se recargan totalmente en solo 2,5 horas. Sólo se necesitan unos sencillos pasos para sustituir la batería por otra completamente cargada. El motor eléctrico, acoplado directamente a la rueda trasera, está situado en una posición muy baja. Entrega una potencia máxima de tres caballos (2,3 kW), con un par máximo de 250 Nm.

Click en la imagen para agrandar
Tanto el marco como los amortiguadores están realizados siguiendo el principio de construcción ligera Audi ultra. El material utilizado es fibra de carbono reforzada con polímeros (CFRP), que también se aplica a las llantas de 26 pulgadas, caracterizadas por un innovador diseño a base de radios planos denominado ‘Audi ultra blade’, que permite aprovechar mejor la energía de cada pedalada. Excluyendo los componentes eléctricos, el peso total de la Audi e-bike es de 11 kg.Y la relación peso potencia es de 9 kg por cada kilovatio, todo un récord en este tipo de vehículos. 

Unas homogéneas bandas de luces de diodos luminosos LED completan el diseño del marco, y ponen el característico y reconocible sello de Audi. Para realizar acrobacias extremas, el asiento puede deslizarse a lo largo de la viga superior del marco, y ajustarse según las necesidades del ‘piloto’. Con sólo presionar un botón situado en el manillar, también es posible levantar el asiento, consiguiendo así una postura de pedaleo más cómoda.

Click en la imagen para agrandar
Desde una pequeña pantalla táctil se pueden elegir distintos modos de pedaleo, y controlar un gran número de funciones. Por ejemplo, el ciclista puede conectar su teléfono o dispositivo móvil a la computadora de la e-bike mediante WIFI, para desactivar la función de inmovilización. Y una cámara de vídeo integrada en el casco puede ir grabando imágenes de la ruta o las distintas acrobacias, que se transmiten en tiempo real a internet a través de la conexión con el smartphone.

Un programa especial permite establecer competiciones en línea, y medirse con otros ciclistas o amigos: cada acrobacia recibe una puntuación que permite al ciclista ir subiendo de nivel. El ranking en internet permite realizar un seguimiento de la evolución, y la pantalla de la Audi e-bike Wörthersee incluso muestra mensajes con los informes de estado que se van publicando en Facebook.

Click en la imagen para agrandar
El ciclista puede elegir entre distintos modos de pedaleo. En el modo ‘muscle power’, la e-bike sólo está propulsada por la fuerza que ejerce el ciclista al pedalear, sin soporte ni ayuda alguna del motor eléctrico. El modo ‘Pedelec’ suma a la potencia que genera el ciclista la fuerza del motor eléctrico, lo que permite alcanzar fácilmente velocidades máximas de hasta 80 km/h, con una autonomía entre 50 y 70 kilómetros.

En el modo ‘eGrip’ el ciclista puede tomarse un respiro y dejar que la Audi e-bike se mueva impulsada únicamente por la fuerza que genera el motor eléctrico; en este modo la velocidad máxima es de 50 km/h, y desde un mando giratorio tipo gripshift en el manillar se puede configurar el modo en que el motor entrega la potencia.

Click en la imagen para agrandar
Un sistema especial de control electrónico sirve de ayuda al ‘piloto’, que puede seleccionar diferentes programas, bien desde la propia pantalla de la e-bike, bien a través de una aplicación en el teléfono móvil.

El modo ‘Power Wheelie’ cuenta con diferentes niveles de ajuste para que incluso los menos expertos puedan realizar caballitos con facilidad. Y en el ‘Balanced Wheelie’, para retos deportivos, el sistema de control electrónico ayuda a mantener el equilibrio del ciclista mediante la compensación de los movimientos hacia delante o hacia atrás utilizando el motor eléctrico. De esta forma, el ciclista puede influir en la velocidad cambiando el reparto de pesos: al inclinarse hacia delante se gana velocidad, y al hacerlo hacia atrás, se consigue un efecto de frenado. También hay un modo ‘Training’ ideal para el entrenamiento.
Click en la imagen para agrandar
Click en la imagen para agrandar
Click en la imagen para agrandar
Click en la imagen para agrandar
Click en la imagen para agrandar

Via Bolido.com

Entradas Relacionadas

En honor a la Bicicleta

sábado, 12 de mayo de 2012

Una casa sostenible ahorra el 80% de energía (y no cuesta más construirla)

Wendy Miller ha presentado su doctorado sobre arquitectura sostenible en la Universidad Tecnológica de Queensland (Australia). Para realizar su tesis estudió una ecoaldea situada en Currumbin, un barrio de la ciudad de Gold Coast (Australia). También ha seguido durante varios años el diseño, construcción y funcionamiento de otras casas ecológicas construidas en toda la región de Queensland (Australia).


La conclusión de sus investigaciones es que la utilización de energía solar para calentar el agua, la utilización de electrodomésticos eficientes, el uso bombillas de bajo consumo y eliminar la necesidad de aire acondicionado con un buen diseño puede reducir el consumo de energía entre un 50% y un 80%, respecto a las casas tradicionales de toda la región. 

La clave está en construir la casa de forma que la ventilación y climatización sea natural y se pueda prescindir del aire acondicionado. La región tiene un clima cálido, en el que son muy raras las bajas temperaturas.


Para evitar la necesidad de aire acondicionado la construcción del edificio de forma adecuada es necesaria (orientación, materiales, estructura, etc.); pero también la planificación de las zonas urbanas donde están estos edificios. Es necesario que las casas se combinen con la vegetación. Si lo edificios suponen un 50% o menos de la superficie, se pueden crear las corrientes de aire necesarias, potenciadas por los árboles de los jardines para mantener una temperatura agradable en verano.


En relación al precio su estudio concluye que una casa de estas características tiene el mismo coste, o puede resultar más barata, que una construcción tradicional. 
A esto habría que sumar el ahorro anual que se produce todos los años por el menor consumo eléctrico. 

Vía qut.edu.au

Japón - La planta de energía Solar más grande del país nipon se construirá en julio

Kyocera planea comenzar a construir en la bahía de Kagoshima, la mayor planta de energía solar de Japón. Situada en la mitad sur del país, “Kagoshima NanatsujimaMega Solar Power Plant” va a utilizar 290.000 módulos solares de Kyocera que ocuparán 1,27 millones de metros cuadrados de superficie.


Representa una potencia tres veces y media superior a lo previsto en el campo solar de Apple, que generar electricidad para su nuevo centro de datos de Carolina del Norte. Kyocera ha anunciado que la planta generará la energía suficiente (79.000 MWh al año) para alimentar 22.000 hogares. El proyecto empezará a construirse el mes de julio y costará unos US $ 309 millones. Esta planta de energía solar, debería ayudar a resolver algunos problemas energéticos del país que surgieron del terremoto del año pasado que deterioraron y generaron problemas con la planta nuclear de Fukushima .